Publicado el

Evangelio del día y comentario – 8 de mayo de 2019

Borrador automático

Jn 6, 35-40: Esta es la voluntad del Padre.

Nuestra Sra. de Luján Amado Ronconi (1292) Primera lectura: Hch 8, 1-8 Iban difundiendo el Evangelio Salmo responsorial: Sal 65, 1-3a. 4-7a

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: Yo soy el pan de la vida: el que viene a mí no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed. Pero ya les he dicho: ustedes [me] han visto y sin embargo no creen. Los que el Padre me ha confiado vendrán a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera; porque no bajé del cielo para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió, que no pierda a ninguno de los que me confió, sino que los resucite [en] el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre, que todo el que contempla al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré [en] el último día

Comentario

Como continuidad y respuesta a la petición expresa de pan por parte de la comunidad, el texto indica que el pan de la vida, es el de la revelación y pedagogía de Jesús. Jesús aparece como el verdadero pan que procede de Dios. Con lo cual, comer el pan no es una experiencia exclusiva de la eucaristía, sino que también tiene lugar en la fe y en la relación auténtica con la persona de Jesús. Así pues, los símbolos del pan (v. 35) y del agua (v. 35b), antes que eucarísticos, son sapienciales. Es decir, se proponen como experiencia de fe radicalmente distinta, no mediada por la observancia a leyes externas, sino por la escucha, reconocimiento y obediencia a la palabra humanada de Dios y su reino de justicia. Desde ella adquiere sentido todo rito, liturgia y sacramento expresado y vivido por la comunidad. Este es el verdadero alimento. ¿Nuestra hambre es siempre de ayuda, de amor, de reconciliación y misericordia? ¿O nos alimentamos de las satisfacciones regidas por la sociedad del consumo, de la competencia y la producción?