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Evangelio del día y comentario –11 de julio de 2019

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Mt 10, 7-15: No lleven oro ni plata

Benito, fundador (517) Primera lectura: Gn 44, 18-21.23-29; 45, 1-5 Dios me envió a Egipto Salmo responsorial: Sal 104, 16-21

En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: Y de camino proclamen que el reino de los cielos está cerca. 8 Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los leprosos, expulsen a los demonios. Gratuitamente han recibido, gratuitamente deben dar. 9 No lleven en el cinturón oro ni plata ni cobre, 10ni provisiones para el camino ni dos túnicas ni sandalias ni bastón. Que el trabajador tiene derecho a su sustento. 11Cuando entren en una ciudad o pueblo, pregunten por alguna persona respetable y quédense en su casa hasta que se vayan. 12Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz; 13si la casa lo merece, entrará en ella la paz; si no la merece, esa paz retornará a ustedes. 14Si alguien no los recibe ni escucha el mensaje de ustedes, al salir de aquella casa o ciudad, sacúdanse el polvo de los pies. 15Les aseguro que el día del juicio Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos rigor que aquella ciudad.

Comentario

El método evangelizador de Jesús contiene en germen el contenido del mensaje. De alguna manera podríamos decir que el mensaje es la explicitación del método evangelizador de los discípulos, es decir: el estilo de vida de la comunidad evangelizadora, su relación con el poder, con el dinero, su lucha por hacer desaparecer de la vida humana las dolencias y las tristezas, llevar consigo la paz integral que es felicidad colmada para la vida sufriente del pueblo. Ese es en el fondo el mensaje. El método es la práctica nueva, la nueva vida de las comunidades. ¿Cuál es su anuncio? Compartir la experiencia del amor del Dios, del Reino de vida y caminar desarmados, centrando la vida en la gratuidad. Por eso Jesús le da tanta importancia al método con esa cantidad de detalles propios de aquella cultura galilea, pero traducibles hoy a nuestra Iglesia. Soñemos, hermanos, tengamos suficiente imaginación para inventar hoy ese método: desarmados, sin poder económico, curar dolencias, anunciar el Reino, promover la paz, ese shalom bíblico que tanto necesita nuestro mundo.