Publicado el

Comentario al Evangelio – 1 de enero 2019

Borrador automático

Lc 2, 16-21: Le pusieron por nombre Jesús

Santa María, Madre de Dios Jornada Mundial de la Paz Primera lectura: Nm 6, 22-27 Invocarán mi nombre y los bendeciré Salmo responsorial: Sal 66, 2-3.5-6.8 Segunda lectura: Gál 4, 4-7 Envió Dios a su Hijo

Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. 17Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño.18 Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores. 19Pero María conservaba y meditaba todo en su corazón. 20Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto; tal como se lo habían anunciado. 21Al octavo día, al tiempo de circuncidarlo, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido.

Comentario

¡Feliz Año Nuevo! Lo iniciamos con la Palabra; nos disponemos a escucharla atentamente. La palabra es débil y poderosa. Es apenas un soplo de viento tenue, breve sonido articulado, vestigio invisible del Espíritu; pero también bendición, gracia y buenaventura, cuando viene de Dios, como escuchamos en la primera lectura. Esa palabra nos humaniza y nos seduce a vivir lo que somos; llama a la ruta que se extiende siempre en la presencia de Dios; es luz del rostro resplandeciente que causa alegría y seguridad; nos hace hijos, hermanos, padres, en la familia de la misma gracia. Ella nos engendra y alimenta, nos hace crecer, morir y resucitar. La Palabra que Dios pronuncia jalona la vida del creyente y la entera historia de la salvación, como anuncia Pablo. La promesa del futuro redentor ha impulsado la esperanza humana y su cumplimiento ha alumbrado una humanidad con nuevas posibilidades, la de vivir como hijos de Dios, en este Año Nuevo que vamos iniciando en su nombre.