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Comentario al Evangelio – 16 de marzo de 2017

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Recibiste bienes, y Lázaro males: por eso encuentra él aquí consuelo

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: Había un hombre rico, que vestía de púrpura y lino y todos los días hacía espléndidos banquetes. 20Echado a la puerta del rico había un pobre cubierto de llagas llamado Lázaro, 21que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamerle sus heridas. 22Murió el pobre y los ángeles lo llevaron junto a Abrahán. Murió también el rico y lo sepultaron. 23Estando en el lugar de los muertos, en medio de tormentos, alzó la vista y divisó a Abrahán y a Lázaro a su lado. 24Lo llamó y le dijo: Padre Abrahán, ten piedad de mí y envía a Lázaro, para que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua; pues me torturan estas llamas. 25Respondió Abrahán: Hijo, recuerda que en vida recibiste bienes y Lázaro por su parte desgracias. Ahora él es consolado y tú atormentado. 26Además, entre ustedes y nosotros se abre un inmenso abismo; de modo que, aunque se quiera, no se puede atravesar desde aquí hasta ustedes ni pasar desde allí hasta nosotros. 27Insistió el rico: Entonces, por favor, envíalo a casa de mi padre, 28donde tengo cinco hermanos; que les advierta no sea que también ellos vengan a parar a este lugar de tormentos. 29Le dice Abrahán: Tienen a Moisés y los profetas: que los escuchen. 30Respondió: No, padre Abrahán; si un muerto los visita, se arrepentirán. 31Le dijo: Si no escuchan a Moisés ni a los profetas, aunque un muerto resucite, no le harán caso.

Nunca hubo más bienes producidos, incluidos los alimentos, que hoy día. Nunca, tampoco, el abismo entre los empobrecidos y los ricos fue más grande. La línea de la pobreza –verdadero eufemismo para la miseria– se ha puesto en 1, 25 dólares al día. Incluso con norma tan cruda e irreal, las cifras alarman. Mueren de hambre 21 mil personas, a diario. Casi la mitad de la población mundial apenas, más de 3 mil millones, sobrevive con 2, 50 dólares diarios. Pero bastaría el 1 % del gasto mundial en armas para colocar a cada niño del planeta en una escuela. El 0.6 % de la población mundial detenta el 49.9 % de los bienes del planeta; otro 7.7 % es dueño de un 42.3 % de la riqueza, y haga el resto… Lázaro sigue sin ser invitado a comer. El evangelio de Jesucristo no tiene una propuesta socio-económica o de distribución de los bienes, pero exige crear una democracia económica que dé pan para todos. Es un imperativo del Reino. Lázaro yace a nuestra puerta.

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