Publicado el

Comentario al Evangelio – 14 de mayo 2018

Borrador automático

Jn 15,9-17: No me eligieron ustedes a mí

Matías apóstol. Primera lectura: Hch 1,15-17.20-26 Asociaron a Matías a los Apóstoles Salmo responsorial: Sal 112,1-8 

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me amó así yo los he amado: permanezcan en mi amor. 10Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11Les he dicho esto para que participen de mi alegría y sean plenamente felices. 12Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. 13Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos. 14Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamo sirvientes, porque el sirviente no sabe lo que hace su señor. A ustedes los he llamado amigos porque les he dado a conocer todo lo que escuché a mi Padre. 16No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca; así, lo que pidan al Padre en mi nombre él se lo concederá. 17Esto es lo que les mando, que se amen unos a otros.

Comentario

El amor del Padre que Jesús experimentó, es el que ofrece a sus discípulos. Desde este amor cada bautizado ha de comprender su vocación. No es el creyente quien elige a Jesús. Es Jesús quien elige al discípulo. Es un acto de amor, gratuito y bondadoso, de parte de Jesús. Dios siempre toma la iniciativa, es siempre el que convoca, el que elige, el que llama. Jesús llama a cada uno de los discípulos “amigo” y así también llama a cada bautizado que lo recibe en su vida como Señor y Salvador. La relación con Jesús no es una cuestión protocolar, fría u oficial. Jesús instaura una nueva manera relacional entre un Maestro y un discípulo: la amistad. La amistad con Jesús se experimenta y se vivencia en una manera concreta de vivir con los hermanos de comunidad. No puede existir una relación con el Crucificado Resucitado, si no se da a través de ella.